LA REELECCIÓN INDEFINIDA ES LA DICTADURA DESTRUCTORA
JOSE H. BOLAÑOS MUÑOZ
Cómo anhelamos que en el mundo haya Paz y seguridad y que los principios Constitucionales de Justicia, igualdad y libertad, se respeten, garantizando al mismo tiempo, que los pesos y contrapesos, entre sus poderes constitucionales, sean garantistas de una relación respetuosa y civilizada de las diversas fuerzas polìticas que constituyen o integran una Democracia. Pero ya se escuchan voces disonantes y altaneras, de quienes anhelan la Dictadura como sistema de poder indefinido, basados en el populismo, la corrupciòn, la ignorancia y la inseguridad.
Porque una dictadura representa un sistema de gobierno autocrático, populista y saturado de izquierda comunista, en la que el poder se concentra en manos de un único líder o de un grupo reducido de individuos, que actúan bajo su mando, socavando todos los principios Constitucionales y con cero tolerancia hacia el pluralismo político o la libertad de prensa y fundamentalmente a su reelecciòn sin control ni medida, pues desconocen o se niegan a acatar los parámetros establecidos por la Constitución, la que por regla general moldean a su acomodo.
Tristemente, una mirada al panorama mundial de los diferentes gobiernos, nos dejan perplejos frente al ejercicio repetido del poder, con violaciòn plena de su Constituciòn, la que o modifican a placer a, para desvirtuar la separaciòn de poderes o acuden a la fuerza como ejercicio de coersiòn, indicativo desolador de que es la reelección indefinida la que campea, en gran número de naciones, sumidas como era de esperarse, en variados conflictos que afectan notoriamente su estabilidad y la del mundo entero, ya que con frecuencia tienen que acudir a la guerra o al escarnio, para enfrentar a quienes se conservan dentro de los parámetros constitucionales, e incluso a la amenaza de la tercera guerra mundial, como arma histórica, que para silenciar a los pacifistas.
La Corte Interamericana ha establecido que la habilitación de la reelección presidencial indefinida es contraria a los principios de una democracia representativa y, por ende, a las obligaciones previstas en la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre. Asimismo, los órganos del sistema interamericano han resaltado que la prohibición de la reelección presidencial indefinida busca evitar que una persona se perpetúe en el poder, para asegurar el pluralismo político, la alternancia en el poder, y proteger el sistema de frenos y contrapesos que garanticen la separación de poderes (oas.org).
Controlar y desviar los principios constitucionales que les dan autonomía e independencia a los poderes Legislativo y Judicial, para que el Ejecutivo asuma poderes dictatoriales, que no de otra manera se entiende una reelecciòn indefinida, es atentar contra la supervivencia misma de la Democracia representativa, para dar rienda suelta a los desvìos de la anarquía y el abuso de poder, que dinamita todas las instituciones y doblega la voluntad del Pueblo Soberano, para esclavizarlo a voluntad del supremo dictador, eliminando además a quien se le oponga en su camino destructor, ya como presos políticos o ya como mártires de la Democracia, que es lo único que saben hacer los dictadores y sus lacayos sirvientes.
Es más, consideramos y lo hemos repetido varias veces, que ni siquiera la primera y única reelección debe darse, pues la historia repite que no son buenas segundas oportunidades, toda vez que el poder los envilece y desorienta y fácilmente, si el primer periodo fue bueno,el segundo será malo y si el primero fue malo, el siguiente será peor, conclusión con evidencias en los resultados, pues tan solo miseria, hambre y pobreza, son las consecuencias de la reelección inmediata o indefinida, por regla general.
Insólito que 11 millones de Colombianos se hayan equivocado y hoy guarden un silencio insoportable ante su craso error y peor aún, que haya Congresistas que sigan aprobando reformas lunáticas, aunque estos, sí es entendible, pues por eso algunos cambiaron un palacio por un alcatraz. Pero ya es hora de reaccionar, volver al cauce de la civilidad y la cordura y entender que solo unidos podremos recuperar la dignidad y enderezar el rumbo, para garantizar la estabilidad social y económica y la supervivencia de la democracia, como pilar fundamental de la Sociedad, pues solamente la Democracia garantiza la libertad, los derechos civiles, la justicia, la igualdad y la primacìa de los derechos Constitucionales..
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