O VOTAMOS BIEN O NOS HUNDIMOS EN EL DESASTRE TOTAL …
JOSE H. BOLAÑOS MUÑOZ
Todos
somos responsables del desastre que construimos al elegir un gobierno
monstruoso de la mentira y DEL DESASTRE TOTAL, a sabiendas de lo que
pasaría, unos por acción y otros por omisión. Pero en especial, esos 11
millones de desadaptados colombianos que lo ungieron directamente y que hoy se
rasgan las vestiduras de la desesperación. Pero la mayor culpabilidad y debemos cobrárselas
en estas elecciones regionales, la tienen los partidos tradicionales y sus
vendidos dirigentes como el enceguecido partido Liberal, el lobista Partido de
la U, el tristemente cobarde Partido Conservador, quienes aun siguen
acariciando las mermeladas de la traición a la Patria y a mas de 30 millones de
colombianos, que no podemos perdonar, sino mas bien dejarlos con el lastre de la
derrota electoral, para darle la victoria contundente a los partidos que siempre
han sido oposición, como el CENTRO DEMOCRATICO Y CAMBIO RADICAL, pero
especialmente a gente nueva y honrada, lideres y demócratas jóvenes, enemigos
de la corrupción y de las francachelas del poder y simples constructores de
democracia con libertad y garantías de respeto a los principios fundamentales
que caracterizan una Nación, noble por mil títulos como nuestra amada Colombia,
hoy lamentablemente en peligro de ser arrasada por el caos que nos gobierna.
Que
bueno sería, un rechazo absoluto a todos aquellos que pasan sus vidas de elección
en elección, mendigando y comprando votos para seguir disfrutando de las maléficas
mieles del poder estatal, para esquilmar las rentas que se construyen con el
sacrificio del impuesto de los colombianos trabajadores y constructores de la Democracia.
Si bien las autoridades electorales han dejado por fuera a muchas de esas
sanguijuelas, hay cantidades de avivatos, que se eternizan en las entidades nacionales,
territoriales y corporaciones legislativas, reeligiéndose año tras año con el
simple animo de usufructuar el poder y desmantelar los presupuestos para su
propio beneficio, pues tan pronto son elegidos, se olvidan de sus votantes y en
especial de las regiones y de sus obligaciones constitucionales de servicio
comunal.
Colombia
se volvió no un exportador de esperanza y de vida, sino un exportador masivo de
cocaína, como dijera el Fiscal Barbosa, de allí que hoy nuestro país, ocupa TRISTEMENTE el segundo lugar en el Índice
Mundial de Crimen Organizado 2023, por la violencia desatada como nunca, por dejar
la puerta abierta de las cárceles para los criminales, que hacen sus festines
de sangre y caos por todos los rincones de la PATRIA, generando desolación y
muerte, con el programa insólito, inconstitucional y absurdo de la paz total.
Y es que todos los
proyectos de reformas propuestos, como el pensional, el de la educación y la
salud, resultan caóticos, destructores y desestabilizadores de la economía y
del bienestar de los colombianos y generan tan solo improvisación y miseria. Ojalá, la Corte Constitucional, en su
revisión garantista, depure centrada al espíritu de nuestra carta magna, todas
y cada una de las normas espúreas, improvisadas y perjudiciales, para darle
garantías a los colombianos de bienestar y de tranquilidad.
Es
por eso que nuestro voto, debe ser contundente y de rechazo absoluto a todos aquellos
que comulgan con ese caos, propinándoles una derrota sin precedentes, que les
haga redireccionar el camino o al menos, asumir con serenidad y vergüenza sus
equivocaciones, renunciando a convertirse en reformadores y relanzando propuestas
de convivencia, fraternidad, armonía, respeto y, sobre todo, compromiso absoluto
con la estabilidad constitucional y democrática.
No
mas silencio, no mas abstenciones, no mas indignidad. Es un momento de
grandeza. Todos sin excepción, respaldemos con nuestro voto libre, honesto y patriótico
la vigencia de las instituciones democráticas.
Comentarios
Publicar un comentario