LA VENGANZA CONTRA LAS FUERZAS MILITARES DE COLOMBIA.
JOSE H. BOLAÑOS MUÑOZ
Era de esperarse un remezón, pero no con tanta cizaña y propósitos claros de venganza hacia las fuerzas Militares que han significado a lo largo de estos años, sacrificio, pundonor, valentía, inteligencia, capacidad militar y grandes atributos de lealtad hacia el pueblo colombiano, al que han defendido de las garras de la feroz delincuencia, que hoy parece celebrar esos actos de odio que van en perjuicio de la seguridad, la estabilidad y el bienestar de la Patria.
Considero que no es que se desconozca que las Fuerzas Militares y de Policía se constituyen a través de escuelas profesionales con carácter universitario, en las que se forman los aspirantes a oficiales y que estos ascienden a través de un sistema de grados, rangos, antigüedad y rigurosos méritos, y a través de cursos superiores por cada grado, hasta llegar al Generalato, autorizado por el congreso de la República, pero en todo caso, ajenos a las intrigas y a la política para llegar a las más elevadas dignidades, sino que es el ejercicio del poder omnímodo, frio, vengativo y calculador, al que están acostumbrados los comunistas de todas las pelambres, el que se ejerció impunemente.
Es más, las fuerzas Militares y de Policía de Colombia, han demostrado hasta la saciedad su carácter civilista y patriótico y nunca en los últimos tiempos han osado siquiera, desconocer los límites constitucionales que determinan sus funciones. De allí que es el maniqueísmo propio de quienes detentan el gobierno, que hasta llegaron a hablar de golpe de estado, tretas farisaicas que acostumbran para generar caos y mentiras, pero totalmente ajeno al pensamiento de nuestros militares y policías, curtidos en la Constitución, el respeto a los derechos humanos y la defensa de las instituciones por encima de pretensiones de poder.
A las Fuerzas Militares y de Policía, hay que respetarlas y hay que garantizar su presencia institucional dentro del marco de sus derechos y carrera, no vulnerando arbitraria y vengativamente su sistema de ascensos y aspiraciones como está reglado y que se hizo trizas, como así lo harán todo, dejando por fuera, a mas de 50 generales, que se prepararon año tras año, día tras día, en el ejercicio y postulados de su misión patriótica, a través del estudio, la formación militar profesional y especializada en las diversas ciencias, para lograr mejores resultados y servicio institucional, que se encargaron de aniquilar y destruir, los fatídicos dueños del poder. El costo es elevado, tanto moral, como humano e incluso económico.
¿Que nos espera a los colombianos de bien en el próximo futuro? Para mañana ya se tramita la reforma tributaria con afán vindicante también contra la clase media, pensionados y disque ricos. Alisten y remienden los bolsillos. En salud, ya se están preparando las zancadillas y el desastre contra las EPS se viene decantando. Y la delincuencia ya está alistando maletas para la paz total. Ahora los de la primera línea se llamarán “presos político sociales”, para poder salir de las cárceles y así por el estilo empezó el cambio y muy pronto se cambiará todo. Que Dios nos salve de esta hecatombe del cambio rencoroso.
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