LA TRANSFORMACION POLITICA DE UN LIDER MUNDIAL COMO XI JINPING
JOSE H. BOLAÑOS MUÑOZ
El LIDER CHINO Xi Jinping, nos tenía acostumbrados a un pensamiento destructor, combativo, segregacionista, guerrerista.
Hoy sorprende al mundo, con un discurso novedoso, constructivo, comunitario, diferente, que invita a transformar el mundo y en especial a los lideres mundiales, para que se enlisten en unos principios de convivencia y fraternidad que garanticen un nuevo mundo.
En el foro económico de Davos, hace presencia el nuevo líder mundial, con orientaciones que enmarcan una nueva filosofía de vida para el mundo, que ojalá sea aceptada por todos.
“En su intervención virtual, el mandatario chino instó este lunes a dejar de lado la mentalidad propia de la Guerra Fría, abandonar la retórica del ‘odio y los prejuicios’, apostar por un verdadero multilateralismo, globalización económica y reforzar la cooperación internacional para enfrentar la crisis provocada por la pandemia.”
Convocó a todos los gobernantes a la solidaridad y cooperación global, para “seguir adelante con confianza y determinación para crear un mundo mejor en la era poscovid”.
E incluso dictó cátedra sobre mecanismos de solución a los conflictos entre los diferentes países e invitó a los guerreristas a deponer sus odios para asumir posiciones constructivas que eviten de una vez por todas las consecuencias catastróficas de la guerra.
Tras admitir que es natural que haya contradicciones y discrepancias entre diferentes países, sostuvo que “el juego de suma cero en que uno gana y otro pierde no sirve de nada”, de allí que instó a promover una coexistencia pacífica porque considera que los diferentes países y civilizaciones pueden prosperar juntos respetándose y buscando puntos en común.
Del mismo modo sostuvo que “el proteccionismo y el unilateralismo” además de no proteger a nadie “son prácticas contra la corriente de la historia” por lo cual aseguró que toda política de crear “patios exclusivos con muros altos para dividir el mundo, generalizar el concepto de seguridad nacional para contener el desarrollo económico y científico-tecnológico de los otros países, politizar y militarizar los asuntos económicos y científico-tecnológicos, menoscaba gravemente los esfuerzos de la comunidad internacional por responder a los desafíos comunes”.
También indicó que “hemos de adaptarnos a la tendencia predominante de la historia, trabajar por un orden internacional estable…Nos es menester persistir en el diálogo y la inclusión. Debemos oponernos a todas las formas de unilateralismo, proteccionismo, hegemonismo y política de fuerza”.
Jinping indicó que, aunque la economía global está saliendo del bache enfrenta muchas limitaciones y que factores como “el desorden en las cadenas globales industriales y de suministro, la constante alza de los precios de los productos básicos y el suministro energético limitado han hecho que la recuperación sea aún más incierta”.
Con mira en ello, Xi Jinping planteó el camino que considera debe seguirse para una globalización económica más abierta, inclusiva y balanceada. “Orientar la reforma del sistema de gobernanza global con apego a los principios de equidad y justicia, defender el sistema multilateral de comercio centrado en la OMC, elaborar reglas efectivas para la inteligencia artificial y la economía digital, entre otras, permitirán crear un entorno abierto y sin discriminaciones para la innovación científico-tecnológica”.
Que “las principales economías han de considerar al mundo como una comunidad, pensar de una manera más sistemática, aumentar la transparencia de políticas, compartir informaciones, coordinar los objetivos y ritmos de las políticas fiscales y monetarias, con vistas a evitar que la economía global vuelva a tocar fondo”.
“Los hechos han demostrado una vez más que en el oleaje impetuoso de la crisis global, los países no estamos navegando por separado en más de 190 botes, sino compartimos todos juntos un gran barco hacia un futuro compartido. Ante las tempestades, los botes no estarán a salvo, y sólo el gran barco podrá resistirlas. Con los esfuerzos aunados de toda la comunidad internacional, la lucha antiepidémica global ha obtenido importantes avances. Pero los repetidos rebrotes, las crecientes variantes y la propagación más acelerada del virus han acarreado severas amenazas a la humanidad”, sostuvo Jinping.
Insistió en que “la fuerte confianza y la cooperación solidaria son las únicas vías acertadas para vencer la pandemia”, al tiempo que sostuvo que ataques o señalamientos sobre culpabilidad solo distrae una lucha que debe ser, reiteró, mancomunada.
La hoja de ruta para un mejor mundo poscovid también contempla superar la desigualdad global. Señala que “se han vuelto más destacados los problemas como la brecha Norte-Sur, la diferenciación de la recuperación, la disparidad de desarrollo y la brecha tecnológica. El Índice de Desarrollo Humano ha caído por primera vez en los últimos 30 años, la población pobre ha aumentado en más de 100 millones de personas, cerca de 800 millones de personas viven en la hambruna, y se ven mayores dificultades en áreas relacionadas con el bienestar del pueblo como la seguridad alimentaria, la educación, el empleo, la medicina y la salud. Debido a la pandemia, algunos países en desarrollo han vuelto a caer en la pobreza o la inestabilidad”.
Por ello Jinping sostiene que independientemente de los problemas que también enfrentan los países desarrollados “es necesario colocar la promoción del desarrollo y las garantías de la vida del pueblo en un lugar destacado de las micropolíticas globales, implementar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU, y promover una mayor sinergia entre los mecanismos existentes de cooperación para el desarrollo en fomento del desarrollo equilibrado del mundo”.
Agrega que si bien hay que perseverar el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”, es urgente promover la cooperación internacional contra el cambio climático y llevar a buen puerto los resultados de la COP26. Para ello, insiste en que “las economías desarrolladas deben llevar la delantera en cumplir sus responsabilidades en la reducción de emisiones y sus compromisos de apoyo a los países en desarrollo”.
Xi Jinping finalmente, invitó a la comunidad internacional a “ponerle alas al tigre” para enfrentar con éxito los severos retos de la humanidad y “avanzar juntos, con plena confianza, por un futuro compartido”. Nada más acertado, ojalá todos los lideres mundiales, acepten estos planteamientos de una nueva visión, para un orden mundial NUEVO, constructivo y diferente.
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