NO RENUNCIE VICEPRESIDENTA, ES UN CONSEJO RESPETUOSO.
JOSE H. BOLAÑOS MUÑOZ
Dejar el barco a la deriva, así sea la subcapitana, no es bueno para la Patria. Las dignidades que se asumen, se deben afrontar hasta el final, hasta que se deje el barco en puerto seguro.
Todo indica que la Vicepresidente de Colombia, aspira a confrontarse para aspirar al cargo de Presidente de la Nación, para el período 2022 a 2026. Para ello, por obvias razones deberá renunciar con antelación a un año, para no inhabilitarse.
Ella, sin duda encarna unos ideales del Partido Conservador e incluso representa a la mujer colombiana, en su lucha por lograr ese escalón, como la primera en lograrlo. Su trayectoria política, administrativa y de liderazgo, lo ha probado a lo largo de muchos años y con resultados exitosos en todos los cargos en los que se ha desempeñado, siendo por tanto una de las mejores líderes en el campo político, y con sobrados méritos para aspirar por derecho propio a la Presidencia de la República. Es por tanto, una opción excepcional.
Sin embargo, asumió en las pasadas elecciones el segundo cargo de la Nación, al ser elegida como Vicepresidente, en la formula que la democracia nos presentó y que los colombianos escogimos como la mejor. Y viene desarrollando sus funciones con calidad y eficiencia, con decoro y excelencia, que le han granjeado el reconocimiento social. Cumple sus atribuciones con mucha capacidad y consagración y a pesar de las dificultades que nos azotan por la pandemia, ha logrado sortear con éxito junto al Presidente, todas las batallas.
El barco del estado en estos momentos está a flote, y seguro llegará a puerto seguro, pues tiene un buen Capitán, pero no es bueno, por razón de lógica, del respeto por los electores y por su mismo futuro, que lo deje en la mitad del camino, para lanzarse a una aventura, que no llegará lejos, púes esos mismos electores, que son sabios, le cobraran su osadía y le reprocharan su abandono, negándole su confianza, por más títulos y honores que tenga.
Es por eso, Señora Vicepresidenta, que le aconsejamos no renunciar, la Democracia la premiará y de seguro que le llegará la oportunidad de ascender a la presidencia, pues sus calidades y méritos los ha demostrado ampliamente y más adelante, podrá aspirar con más títulos, con la seguridad de lograr ser la primera mujer en llegar a la Presidencia de la Republica. No lo dude.
En la democracia es frecuente esa larga renuncia de funcionarios a mitad de camino, para aspirar a otras dignidades y si se revisa las estadísticas, un elevado porcentaje está condenado al fracaso. Es que consideramos, que quien renuncia por sus propias ambiciones a las dignidades que ostenta, sacrifica el compromiso asumido con el pueblo que lo eligió y merece su rechazo.
Buena mar si el barco no llega al puerto de destino
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