VACUNARSE, ES UN DEBER DE VIDA.
JOSE H. BOLANOS MUÑOZ
Se ha hecho en el mundo un esfuerzo enorme por parte de Científicos, Gobiernos, y Fundaciones, para tener vacunas que controlen esta pandemia que ya ha dejado desolación y muerte por doquier, así como desempleo y miseria en millones de hogares y, el sacrificio de médicos, enfermeras y auxiliares de todos los hospitales ha sido excepcional e impagable. Las cifras son dramáticas.
Y ello implica que a más de las vacunas, debemos alistarnos para un cambio radical de vida y de forma de pensar, pues el ser humano no puede seguir a la deriva, ocasionando la destrucción de la naturaleza, atacando los elementos garantistas del medio ambiente y desprotegiendo los niveles del cambio climático. Cada ser humano de ahora en adelante, deberá ser un defensor del bosque, de la tierra, del agua, del aire, de los mares, de los animales. Los Gobiernos deberán incrementar los presupuestos de salud y garantizar enormes investigaciones científicas, que nos permitan estar preparados para futuras contingencias. Los Pueblos, deben garantizar la escogencia de los mejores líderes para dirigir los destinos de cada País, evitando a quienes han dado muestras de incapacidad, soberbia y miseria de alma y se hayan cultivado en el odio y la violencia.
Los Científicos y las instituciones de salud encargadas de su control, han hecho un estudio serio y responsable sobre la seguridad y eficacia de las vacunas y ellas soportan los elementos garantistas de un adecuado control de la enfermedad, que evita su propagación y contagio. No existen por tanto razones de ninguna índole, que justifiquen su rechazo o renuencia a la vacuna, diferente a la irresponsabilidad de los propios ciudadanos en la garantía de supervivencia que ella significa.
El Gobierno Colombiano, esta listo para iniciar la vacunación y se han adquirido, el suficiente número de vacunas, que permiten llegar a todos los rincones de la Patria, para inmunizar a la población adulta requerida. Los gobiernos territoriales, también se han alistado para responder al desafío de la vacunación en todos los sectores, aún los más apartados. Nadie por tanto se puede negar a vacunarse, pues es un símbolo de vida, de convivencia fraterna, de garantía para seguir en la construcción de un mundo mejor.
Es por eso que hay necesidad de vacunar por los menos a unos 5.000 millones de personas en el mundo para garantizar la inmunidad, lo cual implica que ninguna personap puede quedarse por fuera de la vcuna, pues no solo es un deber de ser coherente con su propia vida, sino con la vida de los demás. Nadie puede impunemente poner en riesgo la vida del otro.
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